
Fuente: Wikimedia Commons (enlace, dominio público) de NASA/ESA/JHU/R.Sankrit & W.Blair. Supernova de Kepler.
Resumen para todos los públicos
Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto que las supernovas de tipo Ia, explosiones de enanas blancas en sistemas binarios, son una nueva fuente de polvo en el universo. Hasta ahora, solo se conocía que las supernovas de colapso del núcleo creaban polvo. Sin embargo, el seguimiento de la supernova SN 2018evt durante tres años ha revelado que también las supernovas de tipo Ia pueden formar polvo, resolviendo parte del misterio sobre la creación de polvo en galaxias elípticas. Este hallazgo, publicado en Nature Astronomy, cuenta con la participación de investigadores del ICE-CSIC y del IEEC.
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Resumen nivel 5 años
Los científicos han descubierto que algunas explosiones de estrellas en el espacio, llamadas supernovas, crean polvo, ¡como el polvo que hay en la Tierra! Antes, los científicos solo sabían que un tipo de estrella grande hacía este polvo, pero ahora descubrieron que hay otro tipo de estrella, llamada enana blanca, que también puede crearlo cuando explota. Estas explosiones ayudan a formar mucho polvo en el universo, especialmente en galaxias que no tienen forma de espiral como la nuestra. Los investigadores estuvieron mirando una de estas explosiones durante mucho tiempo y aprendieron algo nuevo y sorprendente sobre cómo se crea el polvo en el espacio.
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Resumen nivel 10 años
Un equipo de investigadores de la astronomía ha descubierto que las supernovas de tipo Ia, que son explosiones de enanas blancas, pueden crear polvo en el universo. Esto es importante porque durante mucho tiempo se pensaba que solo las supernovas de estrellas masivas formaban polvo. Este descubrimiento es clave para entender cómo se forma el polvo en galaxias elípticas, que no tienen forma de espiral como la Vía Láctea. Los investigadores observaron la supernova SN 2018evt durante tres años y encontraron que era más brillante de lo esperado, lo que indicaba que estaba ocurriendo algo extraordinario.
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Resumen nivel 14 años
Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto que las supernovas de tipo Ia, explosiones de enanas blancas en sistemas binarios, también producen polvo cósmico, algo que antes solo se había observado en supernovas de colapso del núcleo (tipo II). Este hallazgo resuelve parte del misterio sobre la formación de polvo en galaxias elípticas, que no tienen la misma estructura que la Vía Láctea. El estudio, publicado en Nature Astronomy, se basó en la observación continua de la supernova SN 2018evt durante tres años, utilizando telescopios espaciales y terrestres, incluidos telescopios en Chile con la participación de investigadores del ICE-CSIC y el IEEC.
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Resumen nivel 18 años
Astrónomos han identificado una nueva fuente de polvo cósmico: las supernovas de tipo Ia, explosiones de enanas blancas en sistemas binarios. Hasta ahora, solo se conocía la formación de polvo en supernovas de colapso del núcleo. Este hallazgo es relevante porque aporta una explicación a la existencia de polvo en galaxias elípticas, donde no se observan supernovas de tipo II. El equipo observó la supernova SN 2018evt durante tres años, utilizando telescopios como el Spitzer Space Telescope y NEOWISE, así como instalaciones en Chile. Este estudio, publicado en Nature Astronomy, cuenta con la colaboración de investigadores del ICE-CSIC y el IEEC.
Conceptos clave para seguir aprendiendo:
- supernovas de tipo Ia
- supernovas termonucleares
- polvo cósmico
- galaxias elípticas
- astronomía observacional
Nota de prensa original
Un equipo de astrónomos descubre una nueva fuente de polvo en el universo: las supernovas de tipo Ia
El equipo monitorizó la supernova SN 2018evt durante tres años a partir de telescopios espaciales y terrestres.
Investigadores del ICE-CSIC y del IEEC participan en el estudio publicado en Nature Astronomy.
El polvo cósmico es muy similar al polvo de la Tierra: unos grupos de moléculas que se han condensado y quedan atrapados juntos en un grano. Un equipo internacional de astrónomos, entre los que se encuentran investigadores del Instituto de Ciencias Espaciales (ICE-CSIC) y del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC), ha descubierto una fuente de polvo en el universo hasta ahora desconocida: una supernova de tipo Ia que interactúa con el gas de su entorno.
Los resultados son relevantes porque durante mucho tiempo la naturaleza exacta de la creación de polvo en el universo ha sido un misterio. El estudio publicado hoy en Nature Astronomy ha sido liderado por el Dr. Lingzhi Wang, investigador asociado del Centro Sudamericano de Astronomía de la Academia China de Ciencias (CASSACA), con la colaboración de astrónomos de China, Estados Unidos de América, Chile, Reino Unido y España. Entre ellos, Lluís Galbany y Tomás Müller Bravo, investigadores del ICE-CSIC y del IEEC, que aportaron datos al estudio, además de participar en el análisis.
Se sabe que las supernovas juegan un papel importante en la formación de polvo y, hasta la fecha, la formación de polvo solo se ha observado en supernovas de colapso del núcleo (o de tipo II), que son explosiones de estrellas masivas. Dado que las supernovas de colapso del núcleo no ocurren en galaxias elípticas, la naturaleza de la creación de polvo en ellas sigue siendo difícil de determinar. Estas galaxias no están organizadas en un patrón espiral como la Vía Láctea, sino que son enjambres gigantes de estrellas. Este estudio señala que las supernovas termonucleares de tipo Ia, que consisten en la explosión de una estrella enana blanca en un sistema binario con otra estrella, pueden dar una explicación a una cantidad significativa de polvo en estas galaxias.
“Inicialmente, esta supernova no captó nuestra atención y perdimos momentáneamente el interés a los pocos días de nuestra campaña de observación cuando desapareció temporalmente detrás del Sol. Sin embargo, para nuestra sorpresa, cuando reapareció unos meses después, no solo seguía siendo detectable, sino que era significativamente más brillante de lo previsto. Fue en ese momento cuando nos dimos cuenta de que estaba pasando algo realmente extraordinario”, afirma el investigador del ICE-CSIC y del IEEC LLuís Galbany.
Los investigadores hicieron seguimiento de la supernova SN 2018evt durante más de tres años utilizando instalaciones espaciales como el Spitzer Space Telescope de la NASA y las misiones NEOWISE, así como instalaciones terrestres como la red global de telescopios del Observatorio Las Cumbres y otras instalaciones en China, América del Sur y Australia. Los investigadores del ICE-CSIC y del IEEC colaboraron monitorizando los datos del New Technology Telescope (NTT) en La Silla (Chile), como parte de la colaboración ePESSTO+. También monitorizaron la supernova utilizando la cámara ANDICAM (A Novel Dual Imaging CAMera), que estuvo montada en el telescopio SMARTS de 1,3 metros en Cerro Tololo (Chile).
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