la salud del suelo y la alimentación como gran reto colectivo
La 8ª edición de BCNspiracy, el evento de divulgación científica de Barcelona, se celebró el 14 y 15 de noviembre de 2024 en el Museo de la Ciencia CosmoCaixa. Con el aforo completo ambos días y la participación de una decena institutos de secundaria, profesionales de la ciencia y público general, esta edición del evento fue un éxito, manteniendo la esencia de años anteriores —charlas breves, encuentros con la comunidad y espectáculos— e incorporando novedades en el formato. El evento trató temas de distintos ámbitos científicos, teniendo como tema transversal la salud del suelo y la alimentación.
La estructura de BCNspiracy repitió el exitoso formato en dos sesiones: INspiracy, dedicada al público de institutos, el 14 de noviembre, y las Charlas BCNspiracy (“BCNspiracy Talks”) para el público general el sábado 15. En ellas se aplicaron formatos nuevos que enriquecieron la experiencia de divulgación: FLIPspiracy, donde “dimos la vuelta escenario” y convertimos en divulgador a un estudiante que antes había formado parte del público; DIVERSspiracy, centrada en la inclusión y la diversidad en la ciencia; NEWSspiracy, un espacio para aprender sobre un tema de actualidad científica seleccionado por el público, y BCièNcia, una plataforma online de difusión de noticias científicas del “ecosistema BCNspiracy” y el ecosistema catalán de investigación, para diferentes públicos, desde los 5 años hasta cualquier edad.
INspiracy 2024
La sesión INspiracy volvió a ser el punto de encuentro con estudiantes de distintos institutos.
El arranque lo ofreció Valentí Farrás, director de CosmoCaixa, que dio la bienvenida recordando la importancia de la Semana de la Ciencia y del papel fundamental de la divulgación. “Necesitamos personas con espíritu positivo, dispuestas a dedicar su talento a la ciencia. La ciencia no solo ha sido relevante en el pasado, sino que es decisiva para resolver los grandes retos del presente.”

A continuación, Eduard Angelats (Centre Tecnològic de Telecomunicacions de Catalunya) mostró cómo la teledetección y la geomática pueden ayudar a monitorizar cultivos, detectar plagas, mejorar la gestión de riego y optimizar el uso de nutrientes. Destacó cómo estas tecnologías se relacionan directamente con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), desde el “Hambre cero” hasta la “Acción por el clima”.
Eloy Santos Pujol, del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, desgranó la pregunta: “¿Qué hemos aprendido de la persona más mayor del mundo?”. Explicó que estudios recientes sobre personas centenarias —como el de María Brañas, quien llegó a los 117 años— apuntan a que la longevidad extrema combina factores genéticos, epigenéticos y hábitos de vida saludables, sin olvidar la importancia de la microbiota y del bienestar social.
Irene Martínez Serrano (IDIBAPS) introdujo el concepto de riesgo poligénico (PRS) y su relación con la salud mental. A través de ejemplos sencillos, mostró cómo cientos de genes actúan como una “lotería genética”, y cómo las puntuaciones de riesgo poligénico permiten mejorar la prevención y el tratamiento de trastornos mentales. “Nuestra genética es como un sobre de cartas Pokémon que nos ha tocado al nacer, pero el resultado final también depende de nuestras elecciones y del entorno.”
Por su parte, Joan Hereu Morales propuso una reflexión profunda: “¿Qué necesitamos para conseguir una sociedad sostenible?”. Alertó sobre la “superación de varios límites planetarios” y la urgencia de un cambio de hábitos colectivos. En línea similar, Juliette Bedrossiantz (IDAEA-CSIC) habló de toxicidad ambiental en productos alimentarios (como el vino) y mostró cómo, usando organismos modelo —el crustáceo Daphnia o los embriones de pez cebra—, se evalúa la influencia de pesticidas y contaminantes en la salud de los ecosistemas y, en última instancia, en la nuestra.
La investigadora Teresa Robert-Finestra (también del Instituto Josep Carreras) cerró la sesión matinal con un viaje por el interior de las células sanguíneas y el ADN. Explicó cómo, en un espacio minúsculo, llegan a caber dos metros de material genético, plegados de forma impresionante. Y reivindicó la labor del trabajo colaborativo en la ciencia: “Se nos suele contar la historia de un genio aislado que hace grandes descubrimientos, pero en realidad, la ciencia es un equipo multidisciplinar.”

FLIPspiracy: cuando el público toma la palabra
Durante la jornada de INspiracy, tuvo lugar FLIPspiracy, la gran innovación en INspiracy este año. El estudiante Darío López, del Institut Bisbe Berenguer, subió al escenario para explicar física cuántica usando metáforas futbolísticas. Con un símil muy efectivo, habló de “Messi chutando un electrón a través de dos rendijas”, evocando el célebre experimento de la doble rendija y la naturaleza ondulatorio-corpuscular de la materia. Fue un momento divertido y a la vez ilustrativo de cómo se puede llevar conectar la ciencia con cualquier afición.

Charlas BCNspiracy 2024
El sábado 15, BCNspiracy tomó el relevo con ponencias, entrevistas y espacios de debate. Las temáticas principales se centraron en la alimentación sostenible, la protección de la biodiversidad, la regeneración de suelos y el impacto humano en los ecosistemas, a la vez que se trataban todo tipo de temas de distintos ámbitos científicos.
La primera charla corrió a cargo de Ana Moragues, experta en sistemas alimentarios sostenibles, quien subrayó que comer de manera sana y sostenible no solo depende de los individuos, sino de la existencia de políticas y entornos que faciliten los buenos hábitos. Recalcó que hay barrios donde casi una cuarta parte de la población no puede acceder a alimentación de calidad, y expuso ejemplos de ciudades como Belo Horizonte o Copenhague, pioneras en políticas de alimentación sostenible. “Se estima que tomamos 200 decisiones al día sobre la alimentación. ¡Tenemos muchas oportunidades de influir en nuestro futuro!”
Diletta Parente (Valueloops) aportó una perspectiva filosófica y sistémica sobre nuestra interdependencia con el medio ambiente y criticó el “reduccionismo monetario” que, en sus palabras, “nos ha hecho olvidar que somos parte de un planeta con recursos limitados”. Por su parte, Pilar Andrés (CREAF) recuperó la definición de seguridad alimentaria de la FAO y resaltó la importancia de salvaguardar el suelo como un recurso vivo, lleno de especies esenciales para los servicios ecosistémicos.
Carlos Casabona y Pepe Serrano (Societat Catalana de Pediatria) presentaron el concepto de la “alimentación de las 5 eses: sostenible, saludable, sabrosa, segura y suficiente: la leche materna”. Defendieron la necesidad de mantener unos hábitos alimentarios que cubran estas cinco dimensiones para garantizar un crecimiento óptimo en la infancia y promover el bienestar a lo largo de la vida.
Mesa redonda: agricultura regenerativa y el valor de la biodiversidad
En la mesa redonda, moderada por Andrea Arnal, con Georgina Alins, Francesc Prenafeta Boldú y Xavier Domene (del IRTA y CREAF) se profundizó sobre la agricultura regenerativa, un modelo que propone restaurar la fertilidad del suelo y disminuir el uso de compuestos químicos. Georgina advirtió de la fragilidad del suelo y la importancia de no tratarlo como un “vertedero” sino como un aliado que, bien gestionado, puede capturar carbono y sostener la biodiversidad.

“En la agricultura industrial, a menudo la propia actividad contribuye a degradar aquello de lo que depende.”
“Necesitamos políticas públicas, pero también empatía social para acompañar la transición de la agricultura a sistemas más sosteniles.”
Xavier subrayó que la agricultura regenerativa no es solo para pequeñas fincas, sino que se está aplicando con éxito en explotaciones de mayor escala. Los ponentes coincidieron en la necesidad de que la ciudadanía entienda la relación entre el suelo y su propia salud. La mesa concluyó con un mensaje optimista: se están logrando avances y, si se generalizan las prácticas sostenibles, la agricultura puede ser parte de la solución a la crisis climática y alimentaria.
NEWSspiracy. Una manera innovadora de ver las notícias
Con NEWSspiracy, las audiencias y seguidores del evento votaron una noticia de actualidad que sería analizada en el evento desde un punto de vista científico. La notícia más votada fue sobre el deterioro cognitivo. Para ello, se invitó al investigador y divulgador habitual en BCNspiracy Saül Pasqual, que abordó el tema tratando la relación entre el deterioro cognitivo y la muerte neuronal.
Más charlas: nanotecnología, hielo extraterrestre y el futuro de la alimentación
Los minutos de “micro-charlas” —en la sesión NANOspiracy— trajeron pinceladas de temas muy variados, dando a los asistentes la posibilidad de adentrarse en temas muy específicos de una forma ligera, corta y comprensible:
- Mary Cano (Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología, ICN2 habló de la encapsulación en alimentación y farmacia, desde los “bubbles teas” hasta la administración controlada de fármacos.
- Enric Sangrà (IRTA) reflexionó sobre la importancia de la divulgación científica y la necesidad de emplear narrativas que enganchen al público: “Utilicen historias para que la ciencia se entienda mejor y el público conecte con ella.” Su charla recalcó el poder de la comunicación basada en relatos atractivos, capaz de hacer que el conocimiento científico perdure en la memoria colectiva.
- Gerard Gayà (CREAF) expuso cómo la agricultura regenerativa puede llegar a compensar emisiones de CO2 y mostró varios casos de éxito en Cataluña.
- Gema Llorens (Plataforma PolarCSIC, GEO3BCN-CSIC) recordó que el hielo es una roca —monomineral— y que existen hasta 19 tipos de hielo distintos, algunos de las cuales podrían darse en otros cuerpos del Sistema Solar, abriendo la puerta a la búsqueda de vida extraterrestre.
- María Soler (ICN2) presentó cómo la nanotecnología se integra en el ámbito de la salud para el desarrollo de biosensores en dispositivos ultracompactos. Recalcó la importancia de esta tecnología en la lucha contra las resistencias a los antibióticos: “Los biosensores nanotecnológicos permiten, por ejemplo, identificar muy rápidamente si los pacientes con infecciones graves tipo sepsis pueden ser tratados con determinados antibióticos.”
- Jordi Ribera (ICATMAR – ICM-CSIC), bajo el lema “un mar sostenible para unos recursos saludables”, explicó cómo se cuantifica el ciclo de vida de las especies marinas que consumimos para conocer su estado de salud. La finalidad es poder garantizar la sostenibilidad de estos recursos y también asegurar que lleguen en buenas condiciones a nuestros platos. “Cuantificamos todo el ciclo de vida para saber en qué estado de salud se encuentran las especies marinas que consumimos, y qué podemos asegurar para garantizar que estén bien.”
- Giulio Rosati (ICN2) describió los avances en la fabricación de biosensores mediante impresoras especializadas, capaces de inyectar líquidos en cantidades minúsculas —en el orden de picolitros—. Esto abre múltiples aplicaciones en el campo agroalimentario, como la detección de antibióticos en la leche o de virus que eliminan bacterias en la producción del queso.
- Patricia Aymà regresó a BCNspiracy para hablar, esta vez, de la diferencia entre “bioplásticos” y “plásticos biodegradables”, explicando que no siempre ambos conceptos van de la mano.
Álex Richter-Boix (CSIC) presentó cómo el ser humano ha influido en la historia de los paisajes que nos rodean, donde nos recordó que “es imposible estudiar biología o ecología hoy en día sin estudiar a los humanos, porque hemos influido mucho en todos los ecosistemas”. Su charla hacía una mirada a la huella humana en todos los ecosistemas.
DIVERspiracy: ciencia inclusiva y diversa
A continuación, tuvo lugar la sesión de DIVERspiracy, que apuesta por la ciencia diversa e inclusa. Siguiendo la estela de la iniciativa de BCNspiracy de invitar a cada ponente a destacar figuras de la ciencia pertenecientes a colectivos minorizados, se dedicó un espacio a poner en el primer plano de la divulgación a mujeres, personas LGTBIQA+, personas racializadas…

Francesc Gascó Lluna “@Pakozoico”, paleontólogo y divulgador, relató una historia de la paleobiología destacando el papel de Franz Nopcsa, precursor de la paleontología moderna y figura LGTBIAQ+ en la ciencia. Reivindicó la importancia de la diversidad y de la visibilidad: “Personas LGTBIAQ+ en ciencia: hacedlo público, hace falta que tengamos referentes felices.”
Mireia Querol (CREAF – Biologueando) explicó datos interesantes sobre los hongos y el suelo: el ser vivo más grande del planeta es un hongo que ocupa 9 kilómetros cuadrados en Oregón, un ejemplo de la inmensa biodiversidad subterránea a la que apenas prestamos atención.
Por su parte, Ailende Eigbefoh-Addeh Imafidon (URV) aportó su perspectiva investigadora sobre la fortificación de alimentos y el aporte de vitaminas como la B12 y el ácido fólico. Recordó que la dieta mediterránea se considera muy completa, pero en la práctica muchas personas jóvenes se desvían de sus pautas saludables.
Nutrición y cambio de hábitos: hacia un futuro más verde
La tarde continuó con la charla de Aitor Sánchez “Mi dieta cojea” y Ujué Fresán (ISGlobal), quienes charlaron sobre cómo nuestra dieta puede, además, “salvar” el planeta. Entre otras cosas, plantearon el problema de la huella ecológica de la ganadería intensiva y propusieron caminos hacia otro tipo de dietas, basadas en productos vegetales. Explicaron que un tercio de los alimentos que producimos en el mundo termina en la basura y que, para reducir este desperdicio alimentario, cada persona puede tomar decisiones cotidianas muy relevantes, desde la planificación de la compra hasta la reutilización de sobras en recetas como lasañas o cremas de verduras.
“La alimentación es clave para mitigar la crisis planetaria por sus diferencias con otros sectores. Ya estamos produciendo suficientes alimentos, y podríamos reorientar nuestro consumo mañana mismo sin grandes cambios.”
En la charla se hicieron muchas reflexiones a través de datos sobre nuestro consumo y la responsabilidad individual y colectiva que tenemos con el planeta en relación a la alimentación: “la mitad del desperdicio alimentario se produce en el hogar”. Además, se habló de las evidencias de que, las dietas saludables para el planeta, también son mucho más saludables para el consumo humano.

El broche final: espectáculo, inspiración y retos para el futuro
A modo de cierre, se celebró un espectáculo conducido por Aythami Soto (UdG – Reacciona Explota), químico, investigador y divulgador –de hecho, investiga sobre la divulgación científica. A través de demostraciones de química en vivo demostró que “las cosas que brillan y las reacciones incendiarias” siguen conquistando a las audiencias, quienes son una parte muy relevante en la ciencia y la investigación, ya que, como reivindica BCNspiracy, la ciencia, si no se comparte, no cumple todo su potencial transformador de la sociedad. Necesitamos ideas nuevas y ganas de comunicarlas.

Con este espectáculo final, concluyó la sesión en CosmoCaixa y ponentes, las audiencias y la organización se reunieron en un bar para compartir un tiempo más informal, rompiendo la barrera entre el escenario y las butacas en BEERspiracy. Un espacio para resolver dudas, aportar ideas y opiniones, conocer personas del mundo científico y crear una comunidad en torno a la investigación y la divulgación científica con BCNspiracy.
Así terminó esta edición que, como siempre, estuvo marcada por la diversidad de temas, destacando en este caso cómo nuestro suelo, nuestra alimentación y nuestro estilo de vida se encuentran cada vez más en una encrucijada. La apuesta por nuevos formatos como FLIPspiracy, la reivindicación de la diversidad científica en DIVERspiracy, la creación de la plataforma BCièNcia y la mirada a la actualidad en NEWSspiracy abrieron nuevas vías para que la divulgación salga reforzada y llegue a públicos más amplios.
BCNspiracy 2024 quedará en el recuerdo como la edición que puso en primer plano la importancia de volver a la tierra —literal y metafóricamente— para cultivar no solo alimentos, sino también conocimiento, responsabilidad y solidaridad. Una semilla que, con suerte, germinará en las próximas generaciones y en las políticas futuras. Porque la salud de nuestros suelos y la calidad de nuestra alimentación son, en definitiva, la base de nuestra salud como humanidad y planeta.

